Aerografía:

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¿Debo tener aerógrafo para empezar?,
¿se requieren pinturas especiales?,
¿a qué aplico este arte?

Un arte de alto impacto, versatilidad y realismo como la aerografía despierta mucho interés entre quienes se maravillan con los detalles bien logrados, la sutileza de los degradados y el brillo extremo de las iluminaciones. Su aplicación casi no tiene límites, y eso la hace más atractiva aún: desde el papel, los textiles, la madera, las chapas, el vidrio, los plásticos, señuelos de pesca, maquetas e impresiones 3D, hasta la decoración de tortas e, incluso, sobre la piel. La mayoría de las personas vinculadas al arte decorativo se fascinan con la agilidad que propone el uso de la herramienta que la define: el aerógrafo, algo similar a una pistola que dosifica la expulsión de la pintura. Sin embargo, su uso y familiarización también son el tabú a superar.

Para despejar todas esas dudas de principiante sobre el tema, convocamos a Carolina Fontana, Licenciada en gestión del arte y la cultura, docente y artista en dos disciplinas (en apariencia, desconectadas entre sí): maquillaje y aerografía. Su arte de base fue el maquillaje y, gracias a su gusto por el bodypainting, descubrió la aerografía. Desde su experiencia, comparte.

Foto: Pablo Oliva
Foto: Espacio F

¿Cuáles son las dudas o consultas frecuentes en quienes dan sus primeros pasos en la aerografía?
¿Qué les recomendarías?

Una de las dudas iniciales se refiere a la elección del equipo y las herramientas, ya que hay muchas opciones en el mercado. Un aspecto a tener en cuenta a la hora de elegir es la exigencia del trabajo, es decir, para qué se van a utilizar, por cuánto tiempo, la extensión de la superficie que usualmente se va pintar, la densidad de la pintura con la que se va a trabajar… Esto permite describir la herramienta y el equipo que se necesita.

Otra de mis recomendaciones es practicar mucho, sobre todo los ejercicios básicos para aprender y perfeccionar la técnica, practicar esfumados y diferentes trazos…  esto va a ayudar para todos los diseños que tengamos que hacer después. En la aerografía, “como en cualquier otra actividad”, lleva un tiempo internalizar y asimilar los movimientos en nuestra motricidad, hay que tener paciencia y seguir practicando para lograr lo que cada quien se propone.

Foto: Pablo Oliva

¿Hay distintos tipos de aerógrafos?
¿Qué otras herramientas se usan?

La mayoría de los talleres que enseñan aerografía lo proveen para quienes inician, aunque el aerógrafo es a la aerografía como el pincel a la pintura tradicional. Es el encargado de distribuir la pintura sobre la superficie; esta se expulsa por la fuerza del aire que provee un compresor. Existen varios tipos  de aerógrafos, aunque se pueden clasificar en dos grandes categorías: según el control del flujo del aire –pintura y aire pueden salir a la vez o de manera diferenciada– o por la posición del suministro de la pintura –dónde se carga la pintura y de qué manera la toma el aerógrafo–.

Esta última clasificación permite, con la práctica, utilizarlos según determinados fines: los de succión para grandes superficies y los de gravedad para pequeñas, porque tienen una copa o depósito pequeño.

Otros accesorios –que si bien no son esenciales para realizar la actividad, ayudan y brindan practicidad– son el filtro de agua, el acople rápido, el regulador del aerógrafo y los adaptadores. También tener una pistola de aerografía para realizar fondos más grandes y uniformes o para utilizar el finalizado de los trabajos como el barnizado o laqueado. 

¿Cuál es la diferencia entre la pintura Custom Art para aerografía Soft y Hard?

La línea Soft para aerografía es una pintura ideal para superficies con capacidad de absorción y flexibles: el textil, por ejemplo. Es una pintura muy cubritiva, de gran pigmentación y fluidez para realizar trazos variados; no requiere dilución alguna. A diferencia de la línea Hard que, si bien se podría utilizar en tela, aporta cierta rigidez. Todo depende de cual sea nuestro objetivo de trabajo. Las pinturas Hard sirven para intervenir semirrígidos, como el cartón, el papel, la madera, el fibrofácil, ecocueros, cuerinas, bastidores, tela o lienzos, plásticos, resina, vidrio, chapa zinc o galvanizada. Esta línea sí necesita un poco de dilución –se pueden sumar unas gotitas de reductor y de agua–. Muchas de estas superficies (el plástico, la chapa o acetato) necesitan una base de un algún adherente para generar mordiente.

¿También se pueden usar otras como Pintura para Tela, Acrílicos o Esmaltes acrílicos? ¿Qué recomendás?

Sí, se pueden utilizar otras pinturas que permitan la dilución al punto leche (aproximadamente, 80 % de pintura y 20 % de agua) y que pasen sin problema por el aerógrafo. Para bodypainting, en cambio, se utiliza un maquillaje líquido apto para el aerógrafo y la pintura debe ser hipoalergénica para pintar sobre la piel. Inicialmente, cuando no contábamos con la línea Custom Art para aerografía de Eterna, utilizábamos las pinturas para tela diluidas. Incluso se pueden usar bases a pincel con estas, y luego realizar aerografía encima o para trabajar con técnicas mixtas. Una cuestión a tener en cuenta es cuáles se pueden superponer, por ejemplo: si se utilizan Esmaltes Acrílicos o la línea Hard de Custom Art, y arriba se quiere usar otra pintura al agua puede repelerla. Muchas veces, cuando combinamos el aerógrafo  con pincel o esponjas, la parte manual suele generar una textura o límites muy rígidos que se evidencia mucho más aún con la capa de aerografía, y es difícil de suavizar.

Fotos: Gabriel Arambillete

¿Qué hacer si se traba la salida de la pintura en el aerógrafo?

Una de las dificultades frecuentes de familiarizarse con el manejo del aerógrafo es que se trabe la pintura. Para esto recomiendo tener un buen mantenimiento de la limpieza del aerógrafo y una adecuada dilución de la pintura: al punto tipo leche. En el caso de que igual suceda, podemos vaciar el depósito de la pintura y limpiarlo hasta que salga todo el resto de pintura. Para esto se utiliza  agua o algún limpiador. La línea Eterna cuenta con dos: hidro-limpieza y limpia aerógrafos. Si el problema persiste, podemos revisar si en la boquilla o en la punta de la aguja hay residuos de pintura obstruyendo y los limpiamos con un pincel o escobilla. En el caso de que esta no sea la causa, la solución es desarmar la pieza del frente del aerógrafo: la boquilla y el tip para limpiarlos.

“Una de las cosas que más atrae de la aerografía es la posibilidad de obtener efectos muy realistas: sobre todo para representar el fuego, los rayos, el humo, los retratos.”.

Carolina Fontana

Las preguntas más frecuentes que los usuarios y usuarias de nuestros productos  comparten en la COMUNIDAD las encontrás en la CONSULTECA.

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