Pintura sobre lienzo:
obras más grandes y fáciles de trasladar

Parece que siempre estuvo ahí, pero no: el lienzo no fue siempre el soporte utilizado para las obras pictóricas. Antes de su empleo, los artistas pintaban sobre muros o tablas.

bastidor1

Algunas versiones sostienen que las primeras pinturas sobre lienzo las realizó Jacopo Bellini entre 1453 y 1460, aunque no fueron conservadas. Sin embargo, la Gemäl de galerie de Berlín cuenta con una obra de Gentile da Fabriano en este soportepintada entre 1395 y 1410; en ella se representa a la Virgen María con el niño entre los santos Nicolás de Bari, Catalina de Alejandría y un Donante.

El uso del lienzo se considera un hito de la Edad Moderna. ¿Por qué? Por un lado, es mucho más fácil de transportar porque se puede enrollar. Por el otro, es más resistente a la humedad (lo que explica su éxito y difusión entre los artistas venecianos, que lo llevaron por Europa), mientras permite ejecutar piezas más grandes.

Los primeros fueron de lino, un material resistente,pero que tenía la desventaja de destensarse con el clima húmedo. Sin embargo, es muy adecuado para la pintura al óleo, un material que permitía una mayor riqueza cromática que el temple (o témpera), de ahí que fuera el más utilizado durante siglos en occidente. También los hay de algodón o de cáñamo.

 

El algodón se puso de moda a principios del siglo XX. Se tensa fácilmente y no le afectan tanto los cambios climáticos. Su mayor inconveniente es que es demasiado absorbente, un defecto que se vio prácticamente subsanado con la aparición de la pintura acrílica.

En cualquier caso, siempre es necesario hacer una imprimación, es decir, cubrir el soporte con varias capas de productos que eviten que la pintura se cuele entre las vetas o las fibras de la tela en cuestión. Esta costumbre ya estaba adoptada porque las tablas también se preparaban: con capas de yeso o carbonato cálcico aglutinados con cola animal (aunque esto resultaba muy rígido para un material tan flexible como la tela y se usaron otros materiales).

Con el paso del tiempo, los elementos empleados para preparar el lienzo fueron mejorando no sólo para conservar las propiedades del soporte, sino para favorecer a la obra con nuevos efectos lumínicos y cromáticos ya pensando en los colores elegidos para pintar. 

Desde su aparición, el lienzo fue el aliado de todas las corrientes pictóricas y no hay artista que haya podido resistirse al encanto. Pintores tan distintos como El Greco, Diego Velázquez, Van Gogh y Salvador Dalí lo han empleado para sus trabajos más prestigiosos. 

Ahora que #NosQuedamosEnCasa, los grandes museos del mundo abrieron sus puertas virtuales para que los exploremos. El Museo del Prado, por caso, ofrece conocer su colección de obras en lienzo, que pueden verse clickeando en este link.

1, 2, 3: Prepará tu propia tela de algodón

  1. Lavá bien un retazo de lienzo de algodón crudo. Una vez seca fijala a una madera o mesa con cinta de papel.
  2. Aplicá dos manos de Gesso Acrílico a la tela, dejando secar entre una y otra.
  3. Además de aportar una buena base de blanco para empezar a pintar el Gesso es un excelente fungicida para que tu obra perdure.

NOTAS VINCULADAS

Carolina Filice nos ayuda a vencer el “miedo al lienzo en blanco” con un mix de técnicas que incorporan colores y texturas.

Herminia Devoto compartió algunas de sus obras abstractas y nos cuenta cómo pasar la barrera de “la tela en blanco”

También podés buscar en nuestro canal de YouTube muchos proyectos sobre bastidor.